Porque la noche es oscura. Ya no hay estrellas. Apenas siento el estrecho margen entre el cielo y el horizonte. No hay grietas por las que se pueda difuminar el día. Hoy ya no es como ayer porque ya no hay vida detrás del manto de oro azul.
Quieres que lleve tu mano cerca del calor. Pero me lastimas mientras tu pelo nieva puro cuando yo muero.
Detrás de ti encuentro el infinito y deja de serlo para morir conmigo.
martes, 29 de abril de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario