Arlequín somos todos y ninguno. Los colores se mezclan en una paleta de metal sintético. El resultado de cada pincelada es una letra impresa en el lienzo. Y cuando se desliza recrea un mundo complejo hasta ese momento oculto a la mirada. Paredes convergen para achatar la línea blanca, el sentido, de la vida. Si la sigues te arriesgas, si la desprecias mueres, si la ignoras flotas entre bambalinas.
Arlequín somos todos y a la vez. Si uno mueve un hilo de la marioneta otro se desplaza quejumbroso entre mecanismos oxidados. Si uno vive disfrazado de lunares negros y se confunde con la luz preñada de polvo otro se acoge a la segunda enmienda de la virtualidad. Si los lazos que te atrapan se suavizan alguien siente más presión en su interior.
Arlequín somos todos porque todos somos.
miércoles, 18 de abril de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario