Abstemia primaveral. Alcohol florido en las venas. Perfume de nenúfares adormecidos. Drogas blancas en la pituitaria del ser. La vida se tambalea como tren removido entre estación y estación. Adiós porque he venido. Entre sollozos se alimenta de nuevo el cerebro.
Grises ven mis ojos empantanados. Lámparas de aceite denostadas. La luz se apaga cuando el sol despierta. Anhelo el sentido de tus ojos. Vierto en mí todo lo que no soy por tratar de conquistar tu atalaya.
miércoles, 25 de abril de 2007
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