martes 21 de octubre de 2008

La búsqueda de lo eterno

Así se construyen las cúpulas que miran hacia el cielo.
Trazando poco a poco el lienzo con pinceles humanos,
mira, cierra los ojos, calla, grita,
y el fuego cobra fuerza
porque no hay doblez en la ansiedad,
la búsqueda de lo eterno
es lentamente audaz
y sólo se quiebra
en el reflejo del arroyo
de agua pálida.

lunes 16 de junio de 2008

A pesar de las mentiras

A nadie voy a ver cuando nazca el sol al otro lado. No hay cimientos en esta nueva etapa interestelar. La agonía inmoviliza las almas, pero ella te da su mano para que caigas hacia el sur. Levanta la mirada, fíjate en las mejillas nacaradas. Hay luz, hay vida, hay esperanza a pesar de las mentiras.

martes 29 de abril de 2008

El odio de cristal

Caparazón artificial. Oro laminado por el sudor de la alegría. No creo, pero te espero entre los azares de la vida. Una ilusión ensimismada, un trofeo ligero. Un aprendiz que no sabe llorar. Una espiga salpicada por el agua del río. Agua helada, limpia, clara, llévame hasta el mar.

Rayos de ámbar

Cuando no tengo excusas ante mi mayor tesoro. Así me deslumbran los aguaceros luminosos de Orión.

Y quién la encontrará, vigía anhelante del ataque oscuro. Quién la llevará entre los dedos para coronarla en silencio. Cuando ya no quede nada. Nada más que ella.

Qué frágil es su vestido de seda, su casaca de acero ante el asedio pueril del invierno. No hay nada más allá, sólo estás tú y por eso no habrá nunca final.

Crece el hastío

Porque la noche es oscura. Ya no hay estrellas. Apenas siento el estrecho margen entre el cielo y el horizonte. No hay grietas por las que se pueda difuminar el día. Hoy ya no es como ayer porque ya no hay vida detrás del manto de oro azul.

Quieres que lleve tu mano cerca del calor. Pero me lastimas mientras tu pelo nieva puro cuando yo muero.

Detrás de ti encuentro el infinito y deja de serlo para morir conmigo.

miércoles 26 de septiembre de 2007

Tu silueta en derredor

¿Crecer? Sólo puedo seguir a ciegas la estela luminosa de Oriente. Creo en los azares buscados en el solar del Líbano verde. A tientas, despejo el tablero de sueños irrealizables. Las fichas cambian de color sin dejar tras la mudanza apenas olvido del antaño.

Siega el Norte vivo la oscuridad con un haz de luces efervescentes. Noto una mano en la mirada del ayer y entonces... adivino tu silueta en derredor

lunes 3 de septiembre de 2007

Con manos de seda

¿Qué fue? Hace tiempo. Quebrada en la lejanía y sin apenas discordia. Vive con el antifaz del tiempo pero es joven y vigorosa. Sueña despierta. Y yo la miro como quien mira a un bebe detrás de las barras de su cuna.

Sale cuando brilla la esfera norte. Su dicotomía es fiel al indiviso corazón de una guerrera ancestral. Suave pero contundente. Con manos de seda y palabras lacerantes.